Una marca de juguetes en contra de los estereotipos de género

Si los estereotipos están cambiando es porque la sociedad está constantemente en proceso de transformación. Ahora más que nunca. En prácticamente 10 años el mundo analógico que todos conocíamos se ha visto prácticamente relegado por un mundo digital que supera todo lo que podría haber imaginado cualquier visionario del siglo pasado. Nuestra forma de pensar, nuestra forma de actuar, nuestra forma de relacionarnos con nuestro entorno, todo ha cambiado, para bien o para mal.

Entre las muchas disciplinas que se han tenido que adaptar al cambio social nos encontramos con una que nos es muy familiar: la Publicidad. Como siempre, los publicitarios tienen que actualizarse en todo momento para poder hablar el mismo idioma que el público objetivo. Antes era todo más simple; todo estaba estereotipado, o casi todo, pero eso ahora ya no es así. Siguen existiendo los estereotipos pero no son iguales que antes ni tienen las mismas connotaciones. La comunicación ya no es tan global como entonces, cada vez es más personal. Mientras que antes una campaña podía ir dirigida a millones de personas, ahora quizás solo unos cientos son susceptibles de recibir el mensaje.

Ahora una marca de juguetes puede expresarse de forma más abierta y no tiene porque categorizar los juguetes por género. En el panorama social en el que vivimos ya no existe, o no debería existir, la exclusividad de género en los juguetes. Ahora la tendencia tiende a la igualdad que permite a un niño poderse disfrazar de princesa y a una niña de astronauta. Qué mas da, ¿verdad?

Un caso muy reciente que ejemplifica perfectamente lo que estamos hablando es el de la marca de juguetes Smyths Toys, cuya última acción publicitaria ha conseguido que su posicionamiento diese un giro de 360º, un paso que ninguna otra marca del sector había estado dispuesta a dar hasta ahora. Si que ha habido algunas que han modificado sus catálogos para no mostrar solo a niños jugando a vaqueros y solo a niñas jugando a las cocinitas, pero ninguna ha hecho nada parecido a lo que ha hecho Smyths Toys. Cabe mencionar que semejante salto cualitativo no hubiera sido posible, sino hubiera sido por la aportación creativa de una agencia de comunicación como McCann, concretamente McCann Manchester, quienes se han encargado de crear una pieza de storytelling sin precedentes que marcará, sí o sí, un antes y un después en la publicidad de juguetes, y sino esperad a ver estas navidades.

Su posición ha sido clara: están en contra de los estereotipos de género. Y su mensaje también: los juguetes no entienden de género. Pero lo mejor es el cómo nos lo han dicho.

“If I Were A Toy” ha sido el nombre que han decidido darle al spot y que, por razones obvias, alude directamente a la pieza musical de Beyoncé “If I Were a Boy”No solo por el título de la canción, sino porque la letra de la versión que canta Oscar, el protagonista de esta animada y encantadora historia, sigue el mismo ritmo de la original. La historia empieza cuando Oscar se pregunta qué pasaría si fuese un juguete solo por un día. Entonces, en ese preciso instante, nos abre la puerta a su mente y nos hace espectadores de un fantástico viaje a través de su imaginación en el que, al ritmo pegadizo de la canción, nos va mostrando todo lo que le gustaría ser: un cohete especial, una reina, piloto del Halcón Milenario, etc.

El componente emocional del spot es abrumador. La letra de la canción consigue hilar perfectamente el mensaje que la marca quería transmitir. Y respecto al diseño, la expresión visual del universo imaginario de Oscar a lo Pixar es genial. No podrían haber acertado más.

Por lo demás, si tuviera que definir brevemente las sensaciones percibidas tan solo me bastarían tres palabras: breve, intenso y memorable.

Lo único que le pidió Smyths Toys a McCann es que la convirtiesen en una marca de juguetes famosa, daba igual cómo. ¿Creéis que lo han conseguido? En realidad, si no hubiera sido por el momento en el que el niño admite que querría ser una reina -el verdadero puntazo-, no hubiera habido ningún tipo de polémica y el spot no hubiera sido tan extraordinario.

En fin, lo interesante será ver si en las próximas campañas deciden tomar el mismo rumbo y ver si verdaderamente lo que predican consigue formar parte de su cultura corporativo, o de lo contrario todo habrá sido una ilusión.

26b41afc4b5c5669c7c0cfce49ab8409

55836371dd57d8a47c2b4f8ca23c89db

239727dde822be576733f08f3afc2955

Anuncios